Cuando la administración quiere, se puede
Hecho:
A personal docente con contrato probatorio, excelentes evaluaciones estudiantiles, y provecho académico sobresaliente en su programa doctoral, le deniegan caprichosa y arbitrariamente una licencia de estudio.
Hecho:
A otras personas (que no son personal docente, pero han sido asesores legales en Rectoría) se les otorga la licencia de estudio, la beca presidencial, y (para poder otorgarle las dos ayudas anteriores) le consiguen -apresuradamente, durante el verano, y contra toda lógica- una plaza en … Ingeniería (?!*%??).
Otra hazaña asombrosa. Y nada pasa. Nadie hace nada.

September 16, 2008 at 10:38 am
Hay ocasiones en que el sonido del silencio es ensordecedor. Éxito en tú lucha.
September 17, 2008 at 8:37 pm
Cabe preguntarse que hubiera pasado si estas cosas hubieran pasado en 1998-99.
Sera que la tolerancia de lo intolerable tiene que ver con el genero del administrador;o sera acaso que importa tambien el genero de la persona perjudicada a la hora de indignarse y expresarse.ojala y no seamos lo que parecemos.