Cuando la administración quiere, se puede

Hecho:
A personal docente con contrato probatorio, excelentes evaluaciones estudiantiles, y provecho académico sobresaliente en su programa doctoral, le deniegan caprichosa y arbitrariamente una licencia de estudio.

Hecho:
A otras personas (que no son personal docente, pero han sido asesores legales en Rectoría) se les otorga la licencia de estudio, la beca presidencial, y (para poder otorgarle las dos ayudas anteriores) le consiguen -apresuradamente, durante el verano, y contra toda lógica- una plaza en … Ingeniería (?!*%??).

Otra hazaña asombrosa. Y nada pasa. Nadie hace nada.

2 Responses to “Cuando la administración quiere, se puede”

  1. Hay ocasiones en que el sonido del silencio es ensordecedor. Éxito en tú lucha.

  2. Cabe preguntarse que hubiera pasado si estas cosas hubieran pasado en 1998-99.
    Sera que la tolerancia de lo intolerable tiene que ver con el genero del administrador;o sera acaso que importa tambien el genero de la persona perjudicada a la hora de indignarse y expresarse.ojala y no seamos lo que parecemos.

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